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Naves de Cuautitlán y Tultitlán: corredor norte del Edomex

Un corredor continuo de naves contiguas, muchas arrendadas y en operación de 24 horas, donde el plan tiene que resolver también quién responde por cada elemento.

Autor:
Equipo técnico de Sinaves
Publicado:
Actualizado:
Interior de una nave industrial con estructura metálica y cubierta a gran altura

El corredor que forman Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Tultitlán, Tepotzotlán y Tlalnepantla, sobre el eje de la carretera México–Querétaro y el Circuito Exterior Mexiquense, es la principal puerta de entrada de mercancía al valle de México desde el norte y el Bajío. Ahí conviven naves de manufactura de varias generaciones, centros de distribución recientes, patios de maniobras enormes y zonas industriales consolidadas como Cuamatla, en Cuautitlán Izcalli, o el entorno de Lechería, en Tultitlán, con su terminal ferroviaria. Es un corredor continuo: las naves no están aisladas, se tocan.

Un corredor continuo, no naves aisladas

Esa continuidad es la característica que más pesa en el diagnóstico. Una población de palomas en la zona no pertenece a un inmueble, se mueve por un conjunto de cubiertas contiguas separadas por bardas de tres metros y calles internas. Come en el patio de maniobras de una nave, bebe en el canalón de la de al lado y pernocta bajo la cubierta de una tercera. Por eso, un plan que solo considera lo que pasa dentro de la barda deja siempre una pregunta abierta sobre lo que ocurre en el predio vecino.

  • Cubiertas contiguas a distinta altura, que funcionan como escalones para desplazarse sin esfuerzo.
  • Patios de maniobras compartidos entre varias naves de un mismo desarrollo.
  • Predios baldíos y camellones amplios que ofrecen alimento y descanso entre instalaciones.
  • Cuerpos de agua y canales cercanos, como el entorno de la presa de Guadalupe y el río Cuautitlán.
  • Vías férreas y patios de maniobra ferroviaria con derrames de grano en los puntos de transferencia.
  • Comedores, áreas de descanso y zonas de residuos donde el alimento queda disponible por turnos.

Buena parte del inventario de este corredor se opera bajo arrendamiento, y esa condición define qué se puede intervenir y con qué autorización. Antes de proponer soluciones conviene ordenar la conversación, porque un plan técnicamente correcto se atora cuando nadie sabe a quién le toca. Esta es la distribución habitual, que siempre debe confirmarse contra el contrato específico.

Distribución habitual de responsabilidades en una nave arrendada
ElementoSuele corresponder aNota práctica
Cubierta, cumbrera y tragalucesPropietario o desarrollador del inmuebleCualquier fijación afecta garantías de cubierta; se define con el propietario
Envolvente y muros perimetralesPropietario del inmuebleLos huecos estructurales son el acceso principal y no dependen del ocupante
Portones de andén y sellosCompartido según contratoEl desgaste es de uso, pero el elemento es del inmueble
Equipos de climatización propiosOcupante o arrendatarioCondensadoras, rooftop y manejadoras instaladas para la operación
Estructura interior y luminariasCompartido según contratoLa limpieza técnica suele ser del ocupante; el cierre de accesos, del inmueble
Patio de maniobras y áreas comunesAdministración del parqueEncharcamientos y residuos del patio influyen en toda la manzana

Operación de 24 horas: la ventana de trabajo es corta

Muchas instalaciones del corredor operan de forma continua, con recepción por la madrugada y despacho durante todo el día. No hay un periodo natural de paro, así que la intervención se diseña alrededor de la operación y no al revés. En la práctica, esto significa dividir el trabajo en frentes pequeños que puedan abrirse y cerrarse dentro de un turno.

  1. Identificar el turno con menor movimiento de montacargas y tráfico en el patio.
  2. Dividir la nave en frentes de trabajo que se completen dentro de una jornada, sin dejar áreas abiertas.
  3. Coordinar el bloqueo temporal de posiciones de andén por bloques, nunca de la línea completa.
  4. Programar el trabajo en altura interior cuando la zona bajo el punto pueda liberarse de producto y personal.
  5. Definir con seguridad e higiene el manejo de residuos de limpieza y su ruta de salida.
  6. Dejar registro por frente terminado, para que el siguiente turno sepa exactamente qué quedó cerrado.
Interior de una nave industrial con estructura metálica y cubierta a gran altura
Los frentes de trabajo se abren y cierran dentro del mismo turno para no detener la operación.

Los equipos que más sufren en este corredor

El perfil de instalaciones, con distribución, alimentos, automotriz y empaque, define un conjunto de equipos muy característico: unidades rooftop sobre áreas de oficina y valor agregado, extractores y evaporativos para el área de almacén, condensadoras en patios laterales y cuartos de máquinas para procesos con temperatura controlada. Los equipos montados a nivel de patio son los más vulnerables, porque combinan el hueco bajo la base con el encharcamiento del propio patio.

En las cámaras y áreas de temperatura controlada la prioridad se desplaza a la envolvente y a los pasos de tubería, donde un hueco pequeño es a la vez pérdida térmica y acceso para fauna. El enfoque regional se detalla en la página de control de palomas en el corredor norte del Estado de México; el criterio por tipo de instalación, en centros de distribución; cuando aparecen otras especies urbanas, en manejo de otras aves, y la relación con el equipo, en la guía sobre el problema de palomas en aire acondicionado.

¿Quién debe resolver la exclusión en una nave arrendada?

Depende del elemento. La cubierta, la envolvente y los huecos estructurales corresponden normalmente al propietario, mientras que los equipos de climatización instalados para la operación y la limpieza técnica interior suelen ser del ocupante. Lo práctico es levantar los hallazgos y clasificarlos por responsable desde el inicio, para que cada parte reciba solo lo que le toca autorizar.

¿Sirve intervenir una sola nave si todo el parque tiene aves?

Sí, porque el daño se produce en sus equipos, su producto y su cubierta. Al cerrar accesos, retirar nidos y proteger los puntos de descanso propios, la instalación deja de ofrecer lo que sostiene a la población dentro de la barda. El seguimiento posterior muestra si queda presión desde alguna colindancia y permite plantear una conversación con la administración del parque.

¿Cómo se programa el trabajo en una operación de 24 horas?

Dividiendo la nave en frentes pequeños que se abren y cierran dentro del mismo turno. Se elige el horario con menor movimiento de montacargas, se bloquean posiciones de andén por bloques y se deja registro de lo terminado en cada jornada. Así la exclusión avanza de manera continua sin que la recepción y el despacho se detengan en ningún momento.

Evaluación inicial

¿Tienes palomas alrededor de tus equipos de aire acondicionado?

Envíanos fotografías de la instalación y cuéntanos dónde se encuentra. Podemos comenzar identificando el tipo de problema antes de programar una visita.

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