Control de aves · Métodos
Sonidos y ultrasonido contra aves: qué dice la evidencia
Qué dice la evidencia sobre el ultrasonido y los sonidos audibles contra aves: qué frecuencias oyen, por qué el ultrasonido no tiene base biológica y cuándo funcionan las llamadas de angustia.
- Autor:
- Equipo técnico de Sinaves
- Publicado:
- Actualizado:
- Tipo
- Disuasión acústica y ultrasonido
- Audición de las aves
- Mejor entre 1 y 4 kHz; sin sensibilidad a más de 20 kHz
- Ultrasonido
- Sin efecto en pruebas con palomas y gorriones
- Llamadas de angustia
- Mejor con especies que las emiten
- Riesgo
- El ruido intenso puede dañar su oído
- Evidencia
- Baja
¿Qué es la disuasión acústica y cómo funciona?
La disuasión acústica busca que el ave abandone un sitio mediante sonidos: llamadas de angustia grabadas de su especie, ruidos fuertes, alarmas o aparatos que emiten tonos. El ultrasonido es sonido de más de 20 kHz, inaudible para los humanos. Según Beason (2004), del centro de investigación de vida silvestre del USDA, las aves oyen mejor entre 1 y 4 kHz y ninguna especie ha mostrado sensibilidad al ultrasonido; por sí solos, los dispositivos acústicos son ineficaces o efectivos solo por poco tiempo.
¿Dónde y con qué aves se usa?
Se usa en cultivos, viñedos, dormideros y aeropuertos con aves que emiten llamadas de angustia identificables: gaviotas, garzas y córvidos (Natural Resources Wales) y estorninos en dormideros (Handbook de Nebraska).
| Ave | Resultado citado | Fuente |
|---|---|---|
| Paloma | Ultrasonido sin efecto; no emite llamadas de angustia fácilmente identificables | Erickson et al.; Bishop et al. |
| Gorrión | Ultrasonido sin efecto; sin llamadas de angustia exitosas | Erickson et al.; Handbook |
| Estornino | Espanto efectivo en dormideros, aunque puede dispersarlos a otras instalaciones | Handbook (1994) |
| Golondrina | Espanto “no efectivo” (Texas A&M) y ultrasonido sin éxito en Alaska; en un ensayo de 60 minutos en Malasia, llamadas de angustia y un dispositivo sonoro con luces redujeron el posado | Texas A&M; Erickson et al.; Hornain y Rosely (2025) |
¿Qué dice la evidencia sobre el ultrasonido y los sonidos?
Sobre el ultrasonido la evidencia es consistente y negativa. En una casa de máquinas abandonada en Ohio, las palomas no evitaron las zonas donde las ondas ultrasónicas eran más fuertes y anidaron a 7-20 m del equipo (prueba de Woronecki, 1988, descrita por Erickson et al., 1992); el USDA halló que no respondían a un dispositivo funcional a menos de 10 pies (3 m) (FAA y USDA, 2005), y Nebraska (2010) recomienda evitar estos aparatos por falta de evidencia confiable.
Con sonidos audibles hay resultados mixtos: en viñedos de California, añadir llamadas de angustia a los métodos convencionales redujo el daño de 13.0 % a 5.7 %, aunque la red logró el menor (2.3 %) (Berge et al., 2007); las palomas, en cambio, no producen llamadas de angustia fácilmente identificables (Bishop et al., 2003).
Límites y riesgos
Las aves se habitúan pronto a un sistema bioacústico si no se cambia de lugar, y este puede molestar a zonas contiguas (Bishop et al., 2003); las llamadas emitidas de forma rutinaria desde altavoces fijos tienen poca utilidad (FAA y USDA, 2005). El ruido intenso puede dañar las células receptoras del oído de las aves (Beason, 2004), y Natural Resources Wales advierte que el ultrasonido podría perturbar de forma inaceptable a los murciélagos.
Instalación y mantenimiento
Las fuentes no dan parámetros de instalación para naves o equipos HVAC. Documentan lo operativo: mover los altavoces con frecuencia (en viñedos de California, cada semana), variar los sonidos y combinarlos con otras técnicas.
Consideraciones legales y éticas
En México, la NOM-081-SEMARNAT-1994, modificada en 2013, fija límites de ruido de fuentes fijas: en zonas industriales y comerciales, 68 dB(A) de 6:00 a 22:00 y 65 dB(A) de 22:00 a 6:00; en exteriores residenciales, 55 y 50 dB(A). Las fuentes revisadas no establecen si un aparato portátil es fuente fija (toda instalación establecida en un solo lugar con actividades industriales, comerciales o de servicios): conviene consultar a la autoridad ambiental local.
Éticamente, Beason (2004) señala que el efecto es más duradero cuando el sonido se refuerza con la muerte o una experiencia dolorosa para algunos individuos; nosotros no usamos ni recomendamos ese refuerzo.
Nuestro criterio para instalaciones industriales y HVAC
No recomendamos el ultrasonido: las fuentes independientes no encuentran base biológica ni efecto en palomas y gorriones. Los sonidos audibles son, en el mejor caso, un apoyo temporal en áreas abiertas con especies que emiten llamadas identificables, y deben variarse y medirse; ninguno cierra un hueco, así que no sustituyen a la exclusión dentro de un plan de control de aves para naves y equipos HVAC.
Aparte, el disuasor electromagnético que comercializamos (SINAVES EM) no es un dispositivo de sonido ni de ultrasonido: según su ficha técnica, emite impulsos electromagnéticos, así que es otra tecnología. Puedes ver la ficha técnica del fabricante y una guía sobre dispositivos electromagnéticos, iónicos y magnéticos.
Preguntas frecuentes
¿Los repelentes ultrasónicos ahuyentan a las palomas?
No hay evidencia de que lo hagan. Ninguna especie de ave ha mostrado sensibilidad al ultrasonido, una prueba del USDA con palomas a menos de 3 m de un dispositivo funcional no mostró respuesta (FAA y USDA, 2005) y en Ohio anidaron a 7-20 m de un equipo encendido (Woronecki, 1988, citado por Erickson et al., 1992).
¿Qué rango de sonido oyen las aves?
Son más sensibles entre aproximadamente 1 y 4 kHz; pueden oír algo más alto y más bajo, pero no ultrasonido (más de 20 kHz), según Beason (2004). Algunas, como las palomas, perciben infrasonido, por debajo de 20 Hz.
¿Funcionan las llamadas de angustia grabadas contra aves en una nave?
Funcionan mejor con especies que emiten llamadas identificables (gaviotas, córvidos, garzas) y si se usan de forma variada y móvil; palomas y gorriones responden poco. En viñedos, añadirlas a métodos convencionales bajó el daño de 13.0 % a 5.7 % (Berge et al., 2007), pero no con palomas ni en edificios.
¿Por qué algunos dispositivos sonoros parecen funcionar al principio?
Porque las aves reaccionan a lo nuevo y se habitúan después: casi todos los sonidos usados solos pierden efecto. En un ensayo industrial de 60 minutos (Hornain y Rosely, 2025), el dispositivo que funcionó tenía también luces intermitentes y alarmas audibles, y las aves solo se posaron en otros puntos.
Fuentes
- What Can Birds Hear? — USDA APHIS Wildlife Services, National Wildlife Research Center (R. C. Beason), 2004
- High frequency sound devices lack efficacy in repelling birds — Univ. of California, Davis (Erickson, Marsh y Salmon), Proc. 15th Vertebrate Pest Conference, 1992
- Wildlife Hazard Management at Airports: A Manual for Airport Personnel, 2nd ed. — FAA / USDA APHIS Wildlife Services, 2005
- Review of international research literature regarding the effectiveness of auditory bird scaring techniques and potential alternatives — Central Science Laboratory / Defra (Reino Unido), 2003
- G2024 Urban Pest Birds: Controlling Damage (NebGuide) — University of Nebraska-Lincoln Extension, 2010
- Deterring birds from farms, fisheries, airfields, landfill sites and urban environments (Fact Sheet) — Natural Resources Wales (gobierno de Gales, Reino Unido)
- Bird Control in Vineyards Using Alarm and Distress Calls — American Journal of Enology and Viticulture (UC Davis), 2007
- Efficacy of Several Types of Pest Bird Deterrents and General Trend of Pest Birds at an Industrial Factory — Tropical Life Sciences Research (Universiti Sains Malaysia), Hornain y Rosely, 2025
- House Sparrows (E-101) — Prevention and Control of Wildlife Damage Handbook (Univ. of Nebraska-Lincoln, USDA APHIS ADC), 1994
- European Starling (E-109) — Prevention and Control of Wildlife Damage Handbook (Univ. of Nebraska-Lincoln, USDA APHIS ADC), 1994
- Swallows (E-121) — Texas A&M AgriLife Extension (Texas Wildlife Services), Prevention and Control of Wildlife Damage Handbook, 1994
- ACUERDO por el que se modifica el numeral 5.4 de la NOM-081-SEMARNAT-1994 — SEMARNAT (Diario Oficial de la Federación), 2013
- NOM-081-SEMARNAT-1994, límites máximos permisibles de emisión de ruido de las fuentes fijas y su método de medición — SEMARNAT (Diario Oficial de la Federación), 1995
Cada dato de esta guía se contrastó con la fuente citada. Si detectas un error o una versión más reciente, escríbenos y lo revisamos.

